Requisitos para ser madre subrogada

Gracias por estar aquí. Sabemos que leer “requisitos” puede generar dudas; por eso te contamos con palabras simples y mucho cariño qué solemos pedir y por qué, siempre cuidando de ti.

Lo esencial (orientativo)

  • 20–35 años.
    Este rango ayuda a reducir riesgos médicos y a que el proceso sea lo más seguro posible para ti.
  • Al menos un parto a término previo.
    Haber vivido un embarazo y nacimiento saludables nos da información valiosa sobre tu cuerpo.
    Nota: Si tu parto anterior fue vaginal o cesárea, lo evaluamos caso por caso con ginecología. Lo importante es tu estado de salud actual y las recomendaciones médicas.
  • Buen estado de salud física y mental; IMC saludable.
    Queremos que te sientas bien durante todo el programa. El equipo médico revisará, con calma, tu historia clínica, análisis básicos y el IMC (una referencia para cuidar tu bienestar).
    Si estás en tratamiento médico o psicológico, cuéntanos: lo conversaremos con total respeto y confidencialidad.
  • Estilo de vida saludable.
    Te pediremos evitar el tabaco, el consumo problemático de alcohol u otras sustancias. También te acompañaremos con recomendaciones sencillas (descanso, hidratación, movimiento amable).
  • Disponibilidad para controles y, si aplica, reubicación temporal.
    Durante el programa hay citas médicas periódicas. En algunos casos puede requerirse traslado o estancia cerca de la clínica. No te preocupes: te ayudamos con la logística y lo conversamos con tiempo.

¿Qué veremos juntas en la evaluación?

  • Historia obstétrica y médica, alergias y medicación actual.
  • Análisis de laboratorio y estudios básicos indicados por la clínica.
  • Conversación psicológica amable y sin juicios: tu bienestar emocional importa.
  • Revisión de cicatrices/cesáreas previas, según criterio del especialista.
    Todo se te explica paso a paso, en tu idioma y con espacio para preguntar.

Documentación orientativa (te avisamos con tiempo)

  • Identificación oficial.
  • Estudios previos (si los tienes).
  • Contacto de un médico tratante (si estás en algún seguimiento).

Si algo “no encaja” exactamente…

Cuéntanos. Cada cuerpo y cada historia son únicos. Si hay algo que no coincide al 100% con la lista, lo revisamos con cariño y vemos opciones. Nuestro objetivo es cuidarte, no apurarte.

Confidencialidad y respeto

Tu información es privada. La usamos sólo para orientarte y coordinar tu proceso con la clínica. Puedes pedir acceso, corrección o eliminación de tus datos cuando lo necesites.

Tus derechos siempre

  • Hacer todas las preguntas que quieras.
  • Pausar o no continuar si no te sientes lista.
  • Recibir explicaciones claras y por escrito.
  • Ser tratada con calidez, respeto y confidencialidad.

Nota: Los criterios finales los determina el equipo clínico y legal. Tu bienestar es el centro de todo. Si te nace, conversemos: te escuchamos con paciencia y caminamos a tu lado.